Hace 52 años una bala fatal llevó al lugar de los inmortales a Argimiro Gabaldon, el “Comandante Carache"

* * * Somos la vida y la alegría, en tremenda lucha, contra la tristeza y la muerte”: esa frase, emblemática de su postura vital, resume el legado de Argimiro Gabaldón, le dolió morir cuando apenas se iniciaba el camino duro del que tanto había hablado y para el cual tanto se había preparado.

Hace 52 años, un día domingo 13 de diciembre de 1964 murió a la edad de 45 años Argimiro Gabaldón, quien aún se encontraba en plena lucha armada, método que argumentó con ejemplo práctico al ser Comandante del Frente Guerrillero Simón Bolívar" en las montañas de los estados Lara y Portuguesa impulsado por el convencimiento que tenía sobre la realidad política y social del país.

El “Comandante Carache” o Chimiro como era conocido, afirmaba que: "El pueblo está cansado de que las revoluciones sean cambios de personas, nuevas constituciones, nuevas divisiones territoriales, perviviendo siempre la misma injusticia, la misma miseria, el mismo abandono. Es hora ya de tocar fondo, hay que cambiar los hombres, pero fundamentalmente es necesario transformar los sistemas".


Argimiro Gabaldón muere el domingo 13 de diciembre de 1964, en el Centro de Salud “Egidio Montesinos”, en El Tocuyo, Estado Lara, producto de una herida de bala (calibre 38, explosiva) por la espalda; proyectil que según los estudios fue disparado a una distancia aproximada de 2 metros, que le perfora El Bazo.


A Chimiro la muerte le llegó en un momento de crecimiento político, cuando su visión de lucha en el seno del pueblo comenzaba a trascender y el objetivo se lograba: crear conciencia para, sobre cualquier adversidad, "avanzar espacialmente sobre el enemigo, siempre y cuando el espacio conquistado lo fuese en la conciencia y en la organización".


Fue conductor del Frente Guerrillero de Liberación Nacional Simón Bolívar o “Libertador”, organizado a partir de 1962, perteneciente a las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), cuyo motivo fue el de emprender la lucha armada desde Los Humocaros en el estado Lara, confluencia montañosa con los estados Trujillo y Portuguesa, en contra de los gobiernos representativos en el poder a partir de la firma del Pacto de Punto Fijo (1958).


Su niñez, juventud y familia


Argimiro Gabaldón, de nombre completo Argimiro Enrique de La Santísima Trinidad Gabaldón Márquez, alias Comandante Carache o Chimiro fue un poeta, pintor, militante del Partido Comunista de Venezuela guerrillero y pionero de la revolución venezolana.

Argimiro fue el octavo de diez hijos, criado en la hacienda Santo Cristo en el estado Portuguesa. Su madre fue Teresa Márquez Carrasqueño, y su padre José Rafael Gabaldón, quien es recordado como un líder de montoneras y alzamientos en contra de la dictadura de Juan Vicente Gómez (1908-1935) además de Gobernador en dos oportunidades del Estado Lara y embajador de Venezuela en Brasil y Cuba.

Desde muy niño mostró interés por los estudios y con apenas 19 años de edad se incorpora a una célula clandestina del Partido Comunista de Venezuela (PCV) en El Tocuyo. Al concluir la secundaria, viajó a Brasil y Argentina para estudiar Arquitectura. Allí asume la ideología de “lucha de clases” propia de los movimientos políticos de izquierda revolucionaria que emergieron más tarde en Latinoamérica. En el tercer año abandona la arquitectura y decide educarse en pintura y literatura. Le gustaba la natación, el béisbol, el boxeo, la cacería, la caminata de montaña entre Lara y Portuguesa.

Entre los acontecimientos que signaron su vida están la consolidación del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) de Bolivia, el suicidio del presidente de Brasil Getulio Vargas, el derrocamiento en Argentina del general Juan Domingo Perón, la caída en Colombia del gobierno del General Gustavo Rojas Pinilla, la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez, la guerra de Vietnam y el triunfo de Fidel Castro al frente de la revolución cubana.

Su esposa fue Doña Luisa Martí de Gabaldón, quien unió lazos nupciales con Argimiro en el año de 1948, teniendo ella dieciséis años, y él veintisiete. Ambos, tuvieron cuatro hijos cuyos nombres fueron escogidos por las siguientes referencias: Carmen Dolores por Dolores Ibárruri, Beatriz Krupskaya por la emperatriz de Rusia y por la esposa de Lenin, Alejandro por Alejandro Magno y Tatiana por la bailarina rusa Tatiana Samoilova.

Argimiro Gabaldón dio clases de Historia y Geografía de Venezuela en el Liceo Lisandro Alvarado de Barquisimeto- estado Lara. Además fue director de la Escuela Artesanal de Lara. En Biscucuy -estado Portuguesa- fue fundador del Liceo Antonio José de Sucre (actual Fernando Delgado Lozano), realizando varias exposiciones pictóricas. Asimismo fue presidente del Concejo Municipal de Biscucuy posterior a la caída de la dictadura perezjimenista.

En 1959 sirve de anfitrión al poeta Pablo Neruda junto a su padre que el bardo chileno conocía en su labor diplomática y con quien compartía afinidad política e ideales libertarios. En su periplo de cinco meses por Venezuela Neruda visitaría a Biscucuy junto a su compañera sentimental Matilde Urrutia durante tres días y es recibido en la hacienda de Santo Cristo en compañía de Félix Ramón Briceño y Lorka de Uzcategui. De este viaje Neruda dedicaría a Venezuela varios poemas entre los que destacan: "Oda a los nombres de Venezuela", "Miranda muere en la niebla", "Las aves del Caribe" y "Un Canto para Bolívar".

Su hermano mayor, Joaquín Gabaldón Márquez, también fue un dirigente destacado para la época; a pesar de compartir con su hermano el pensamiento de la liberación nacional, no era partidario de la lucha armada.



Pionero de la revolución venezolana


Argimiro o "Chimiro", como lo llamaban en familia, fue un revolucionario integral que en 1938, ya militaba en una célula clandestina del Partido Comunista de Venezuela (PCV) en El Tocuyo organización política proscrita constitucionalmente durante el gobierno del General Eleazar López Contreras (1936-1941).

Fue organizador de cooperativas agrícolas (1946-1947) en las montañas de Lara, de ligas campesinas y las primeras células comunistas. Argimiro instaló una imprenta clandestina en Las Cuibas (Lara) que funcionaba en el Zanjón del Higuerón o Zanjón del Diablo, allí se editaban volantes y periódicos del Partido Comunista de Venezuela (PCV) contra la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez (década del 50).

Junto a una célula del PCV instaló una radio clandestina (1956-1957) "Radio Liberación" que funcionó de forma móvil con un equipo de trabajo incluyendo reporteros, guionistas, narradores, con una amplia red de colaboradores. Siguiendo su ejemplo Ernesto Che Guevara fundaría "Radio Rebelde" el 24 de febrero de 1958, en Altos de Conrado, en la Sierra Maestra de Cuba donde los guerrilleros liderados por Fidel Castro luchaban por derrocar la dictadura de Fulgencio Batista.

En la clandestinidad se dieron varios enfrentamientos de los revolucionarios contra las fuerzas del dictador Pérez Jiménez hasta su caída el 23 de enero de 1958. A partir de esa fecha organiza colectas populares con una campaña de calle llamada “La Marcha de Bolívar a la Sierra Maestra” en apoyo a los guerrilleros cubanos de Fidel Castro y produce un programa radial “Un Bolívar para la Sierra Maestra” por "Radio Continente" donde se retransmitían todas las tardes los noticieros y partes de guerra de "Radio Rebelde". Caracas se constituyó en uno de los principales centros del exilio cubano afecto a Fidel Castro agrupado en la Sección Venezuela del Movimiento 26 de Julio.

En el primer aniversario del 23 de enero, Gabaldón es anfitrión de Fidel Castro en Caracas a escasos días de su entrada triunfal en La Habana el 8 de enero de 1959, con el propósito de agradecer la colaboración y respaldo que el pueblo venezolano había brindado a la causa revolucionaria.

Tras la exclusión del PCV en el llamado Pacto de Punto Fijo la lucha sería contra el gobierno del presidente Rómulo Betancourt que desató la represión contra el pueblo y las organizaciones progresistas, además de plegarse al Imperialismo Norteamericano en el tablero geopolítico de la Guerra Fría.

La lógica fundamentada por el presidente Betancourt según el Pacto de Punto Fijo sirvió para la radicalización del movimiento de izquierda en el país estimulado por el triunfo de la Revolución Cubana en 1959. Tal fue el caso del partido Acción Democrática, cuya escisión determinó la creación del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en 1960.

Bajo el ideal de la “Lucha Armada”, en 1960 Argimiro Gabaldón planteó en el marco del histórico III Congreso del Partido Comunista de Venezuela (PCV), del que fue Secretario General y miembro directivo de la Junta Electoral, la necesidad de acudir a otros mecanismos de combate por una verdadera justicia social inspirados en la Revolución Cubana.

Dichos sucesos le sirvieron al Comandante Carache” para emprender la lucha armada en las selvas y montañas de Venezuela siendo factor determinante en la creación de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN). Lidera el primer foco guerrillero en La Azulita, Estado Mérida, bajo el lema «Luchar hasta vencer». En 1961 llega a ser el conductor del Frente Guerrillero más importante de Venezuela como fue el “Libertador Simón Bolívar”, ubicado en las serranías de Los Humocaros del entonces Municipio Morán del Estado Lara.

Las operaciones estaban directamente articuladas con el Frente José Leonardo Chirinos, ubicado en la sierra de Falcón, el Ezequiel Zamora apostado en los llanos, y el Frente Manuel Ponte Rodríguez en el oriente del país. Desde esas montañas mantiene correspondencia con los jefes guerrilleros Fabricio Ojeda, Teodoro Petkoff y Douglas Bravo. Junto a Ojeda inicia una labor de clarificación política y se dirige por escrito a Juan de Dios Moncada Vidal, Pedro Medina Silva, Teodoro Molina Villegas y a los restantes miembros del Cuartel General de las FALN.


Su muerte


Durante la lucha armada era muy frecuente el pago de recompensas por la captura de los guerrilleros insurrectos. En marzo de 1964 el gobierno nacional ofrecía una bolsa de 15 mil bolívares por quien trajese con vida o muerto a Argimiro Gabaldón.

Una semana antes de su muerte, es decir, el lunes 7 de Diciembre de 1964, varios aviones militares arrojaron comunicados o volantes por toda la zona, ofreciendo recompensa de 15 mil bolívares para quien entregara o delatara a Argimiro Gabaldón.
 

Fallece un domingo 13 de diciembre de ese año por una herida de bala en el Centro de Salud “Egidio Montesinos” ubicado en El Tocuyo estado Lara. Se atribuyó su muerte a un lastimoso “accidente” debido al escape de una bala venida del arma de su compañero de lucha Jesús “Chucho” Betancourt, también conocido como “Comandante Zapata”. Su muerte deja mucho que pensar, sin duda alguna es un sospechoso accidente

Según testimonio de este llamado “Comandante Zapata” señala que Argimiro Gabaldón se levantó en el momento que se le fue el tiro y no sabía que había bala en la recámara, porque el M2 lo prestó para la guardia y además dijo que todos los presentes hicieron un juramento para no decir nada, prometieron que quedaría entre ellos, porque era un secreto militar.

En el entierro de su cuerpo, el general Gabaldón expresó su dolor, manifestando: “Argimiro no te lloro… sería agraviarte. Yo te bendigo, yo estoy satisfecho de ti. Te dejo al lado de tu madre, pozo y virtudes que me acompañó a sembrar en el alma de mis hijos un profundo respeto por la palabra empeñada. Yo te felicito, y me felicito. En tu última carta, fresca estaba todavía la tinta y me dijisteis: estoy orgulloso de ser revolucionario… Yo te bendigo Argimiro… Y aquí estamos como un soldado tuyo, Comandante Carache”.
 

Para el momento de su muerte, Argimiro era una figura emblemática encarnada en los campesinos de Lara y Portuguesa. Ella estaba asociada, como continuación histórica, no sólo a la lucha antigomecista de su padre, en esos mismos parajes, sino que se remontaba aún más allá, abarcando las guerras de Independencia y Federal, que mantenían ese espíritu levantadizo y cimarrón trasmitido por vía oral entre generaciones, simbolizando al ídolo extraviado en lo por hacer.
 

“No soy un guerrero, nunca lo había pensado ser, amo la vida tranquila, pero si mi pueblo y mi patria necesitan guerreros, yo seré uno de ellos. Y este pueblo nuestro los ha parido por millones cuando los ha necesitado”, decía. (Oficina de Gestión Comunicacional Zona Educativa – Mérida // Ángel Timaure)

"No permitas que tu dolor se esconda"

No permitas que tu dolor se esconda
oblígalo a salir desnudo a que combata
que empuñe el fusil y la granada
que anime la marcha
que estalle en un grito en el asalto
que ría y que cante en la emboscada
Tu pena y mi pena y la de todos
es una sola pena militante
armada es el fuego que arde en la alborada
la revolución que avanza desbordada
hacia el milagro de las cadenas rotas
Y el gran sufrimiento se tornará alegría
emergerá del fuego un mundo diferente
será el llanto detenido
y dejará la sangre de correr asesinada
se esparcirá la risa
y los niños puros como pájaros
en vuelo llenarán los parques con sus gritos
y nosotros estaremos allí, ¡seguro que estaremos!
como una llama ardiendo eternamente
Somos la vida y la alegría,
En tremenda lucha Contra la tristeza y la muerte”
¡Venceremos camaradas!
¡Unidos venceremos!



Hace 52 años una bala fatal lleva al lugar de los inmortales a Argimiro Gabaldón

"Somos la vida y la alegría, en tremenda lucha, contra la tristeza y la muerte”: esa frase, emblemática de su postura vital, resume el legado de Argimiro Gabaldón

Argimiro o "Chimiro", como lo llamaban en familia, fue un revolucionario integral que en 1938, ya militaba en una célula clandestina del Partido Comunista de Venezuela (PCV) en El Tocuyo

Su esposa fue Doña Luisa Martí de Gabaldón, quien unió lazos nupciales con Argimiro en el año de 1948, teniendo ella dieciséis años, y él veintisiete.

Junto a su esposa tuvieron cuatro hijos cuyos nombres fueron escogidos por las siguientes referencias: Carmen Dolores por Dolores Ibárruri, Beatriz Krupskaya por la emperatriz de Rusia y por la esposa de Lenin, Alejandro por Alejandro Magno y Tatiana por la bailarina rusa Tatiana Samoilova.

Bajo el ideal de la “Lucha Armada”, Gabaldón planteó la necesidad de acudir a otros mecanismos de combate por una verdadera justicia social inspirados en la Revolución Cubana

En el entierro de su cuerpo, el general Gabaldón expresó su dolor, manifestando: “Argimiro no te lloro… sería agraviarte. Yo te bendigo, yo estoy satisfecho de ti..."





Comentarios